domingo, 7 de junio de 2009

HISTORIA DE LA PLANCHA

Una plancha es un electrodoméstico que sirve para planchar, es decir, alisar la ropa quitándole las arrugas. La plancha trabaja aflojando los vínculos entre las cadenas largas de moléculas de polímero que existen en las fibras del material. Con el calor y el peso de la plancha, las fibras se estiran y mantienen su nueva forma cuando se enfrían. Algunos materiales como el algodón requieren el empleo de agua para aflojar los lazos intermoleculares. Muchos materiales desarrollados en el siglo XX se anuncian como que no necesitan planchado o necesitan muy poco. Sin embargo hay planchas especiales que necesitan menos planchado que las demás estas planchas cuyo valor es de más dinero

jueves, 4 de junio de 2009

EQUIPO DE TRABAJO

RAFAEL ALFONSO LEONES PERTUZ
KEVIN DE JESUS PERTUZ PERTUZ
JOSE GERMAN LLERENA VILLAMIL
MIGUEL ALFONSO CASTILLO JULIO
MANUEL ALBERTO TOVAR ZULUAGA

miércoles, 3 de junio de 2009

HISTORIA DE LA PLANCHA

En el siglo IV a.C., los griegos utilizaban una especie de barra de hierro cilíndrica que pasaban sobre las prendas tras haber sido calentada. En China se utilizaron sartenes de metal rellenas de carbón para alisar prendas en el siglo I d.C. Mucho más tarde, en el siglo X, los vikingos utilizaban una pieza en forma de hongo invertido que pasaban sobre la ropa húmeda siglo

sábado, 23 de mayo de 2009

LA PLANCHA



antigüedad la ropa sin arrugas han sido un símbolo de ostentación, refinamiento, pulcritud y categoría social durante más de 2.500 años. Nunca fue fácil conseguir este efecto. Las planchas antiguas primitivas empleaban la presión. Sólo algunas utilizaban el calor para eliminar arrugas o formar pliegues en las prendas recién lavadas.
En el siglo IV a.C., los griegos usaban una barra de hierro cilíndrica calentada, similar a un rodillo de amasar, que se pasaba sobre las ropas de lino para marcar los pliegues.
Dos siglo
s más tarde, los romanos ya planchaban y alisaban con un mazo plano, metálico, que literalmente martilleaban y plastaban las arrugas. Con estos dispositivos, el planchado era una tarea prolongada y tediosa. Era un trabajo que hacían los esclavos.
Los vikingos del siglo X apreciaban las prendas exentas de arrugas. Empleaban como plancha una pieza de hierro en forma de hongo invertido, que movían adelante y atrás sobre la tela húmeda. La ropa planchada y con pliegues marcados servía para establecer la distinción entre las clases altas y bajas. Los campesinos no tenían tiempo para planchar con tanto esmero, y los pliegues eran un signo externo de que se contaba con esclavos o sirvientes.
Hacia el siglo XV, las familias europeas acomodadas utilizaban la plancha llamada “de caja caliente” provista de un compartimiento para carbón o un ladrillo previamente calentado. Las familias más pobres todavía utilizaban la plancha sencilla de hierro, con mango, que se calentaba periódicamente sobre el fuego. La gran desventaja de esta plancha era que el hollín se adhería a ella y pasaba a las ropas.
Cuando se instaló la iluminación de gas en los hogares, en el siglo XIX, muchos inventores idearon planchas calentadas con esa forma de energía. El verdadero boom en el planchado llegó con la instalación de la electricidad en las casas.

El 6 de junio de 1882, el inventor neoyorquino Henry W. Weely obtuvo la primera patente de su país para una plancha eléctrica. Aunque su concepto de espiras resistentes al calor era imaginativo, la plancha en sí era poco práctica. Sólo se calentaba lentamente enchufada en su soporte, y se enfriaba rápidamente.En 1926 hizo su aparición la plancha de vapor. El invento no tuvo éxito.En los años cuarenta, los confeccionistas presentaron una amplia variedad de tejidos sintéticos a prueba de manchas y que casi no necesitaban planchado, pero las pocas veces que lo requerían podían derretirse como la cera bajo una plancha caliente y seca.